Cómo adopté un dragón es un juego de dados para contar aventuras extraordinarias, divertidas... ¡y completamente mágicas!
Es sencillo: los jugadores designan a un narrador que elige su tema tomando una carta y lanzando los dos dados numerados. Si saca 2 y 1, podrá elegir entre el tema 12 o 21.
Elige un tema: Con mi unicornio en el veterinario / Cómo desperté a la Bella Durmiente / Ayer recibí a la familia Caníbal / Cuando era reparador(a) de escobas de brujas...
El narrador toma el dado blanco y los 5 dados de colores, colocados del más claro al más oscuro. Estos le ayudarán a marcar el ritmo de su relato con palabras de transición como Un buen día / Además / Cuando de repente / Por suerte / Y como por arte de magia
El narrador lanza el dado amarillo, inventa la continuación de la frase y sigue lanzando los dados uno tras otro. La única excepción es el dado blanco, que puede lanzar cuando quiera para reaccionar con onomatopeyas como Y entonces, ¡Paf! / ¡Clic! / ¡Nooo! / Mmm... / Grrr o ¡Tin, tin, tiiin!
Pero cuidado, en cualquier momento, los otros jugadores pueden lanzar el dado negro (máximo 3 veces) para darle más emoción a la historia en curso: ¡Me encanta esta parte! / ¿No tuviste mucho miedo? / ¿Quieres mi opinión? / ¿Ah, sí? ¿Por qué? / ¿Y tu perro en todo esto? / ¿Puedes probarlo?
El narrador debe responder antes de continuar su historia. Al final de una ronda, el narrador lanza un dado numerado para asignarse de 1 a 6 puntos.
Según el resultado y la historia, los otros jugadores pueden invitarlo a lanzar el segundo dado numerado para aumentar su puntuación...
¿Tiene sentido la victoria final? ¡Pregúntale al Dragón su opinión!
Lo esencial es que sobre todo pasarán momentos muy agradables contando historias disparatadas con este juego poco común.
¡Puedes combinar el Ñu y el Dragón! El principio de estos juegos es idéntico, pero podrás multiplicar los temas y alargar tus historias con 14 dados.