Atraviesa las nubes y alcanza la Luna, qué dulce sueño... Solo necesitas unas cuantas escaleras colocadas con destreza, un buen sentido del equilibrio y un toque de imaginación.
Impaciente, la Luna espera tu llegada, pero es una dama sensible y el más pequeño descuido puede hacerla derramar una lágrima.
Una justa mezcla de audacia y sabiduría te ayudará a ser el más ágil de los soñadores.
Un juego de equilibrio ingenioso con reglas sencillas
Un mundo poético y onírico
Las escaleras de madera entrelazadas crean un bello efecto visual hasta convertirse en un objeto decorativo