Atenea, conocida por ser la diosa de la guerra, también era la de la paz, así como la protectora de la ciudad y guardiana de las urbes. No le gustaban las batallas y, al contrario, se alegraba cuando podía poner fin a una disputa.
Fue con este espíritu que pidió a los dioses de los 4 elementos: Hefesto, dios del fuego; Poseidón, dios del mar y del agua; Eolo, dios de los vientos y del aire; y Gea, diosa de la tierra; que construyeran una ciudad prestigiosa: ¡EPHYRAN!
Cada una de las deidades estaría representada por su elemento y se debería hacer vivir en ella a todas las criaturas mitológicas representativas de esos elementos.
Los dioses se pusieron a trabajar: una laguna azul para las criaturas marinas, la montaña en llamas para las criaturas de fuego, el bosque prohibido para las criaturas voladoras y la tierra sagrada para las criaturas terrestres...
Al parecer, Atenea no logró su apuesta y hoy en día no queda rastro alguno de esa ciudad. ¿Ninguno? Y sin embargo, se murmura que la actual ciudad de Corinto sería un vestigio de esa ciudad y habría sido construida sobre las ruinas de EPHYRAN... Como prueba, el símbolo elegido para la ciudad no es otro que el caballo alado: ¡Pegaso!
¿Y tú, serás capaz de construir EPHYRAN, la ciudad soñada por Atenea?