Cuando se anunció Luigi's Mansion, muchos pensaban que seguiría los pasos de los legendarios Super Mario World y Super Mario 64.
El juego no alcanza la magnitud épica de esos dos títulos, pero una vez acostumbrado a su escala más reducida, sus numerosos méritos se vuelven evidentes.
En este juego, encarnas a Luigi, el hermano de Mario, y debes exorcizar los fantasmas de una mansión encantada aspirándolos con una aspiradora. Parece más sencillo que los intentos anteriores de los Cazafantasmas y de la Iglesia católica, pero no te engañes.
La complejidad e ingenio del juego radican en el uso de la luz y las sombras. Muchos fantasmas permanecen invisibles hasta que sus sombras son reveladas o los objetos de la habitación son manipulados para hacerlos aparecer.
Estos acertijos originales, nunca frustrantes, enriquecen el proceso, por lo demás bastante simple, que consiste en capturar a los fantasmas más pequeños congelándolos con un rayo de luz y aspirándolos con tu mochila Hoover.
No es más que un pequeño clásico, pero Luigi's Mansion resalta los efectos gráficos de la GameCube y ofrece un juego que toda la familia puede disfrutar. Lástima que sea tan corto. --David Jenkins