Dotado de un guion de una riqueza increíble, una realización fuera de lo común y un interés constantemente renovado, la nueva superproducción de Hideo Kojima te sumerge en una aventura de la que no saldrás indemne.
En la piel del ya famoso Solid Snake, llevarás a cabo una misión de infiltración antiterrorista particularmente peligrosa. Tu arma principal: el sigilo. De hecho, mientras muchos títulos apuestan por la brutalidad de los enfrentamientos, Metal Gear Solid 2 basa su fuerza en la sutileza de su jugabilidad. Permanecer en las sombras, aparecer en el momento oportuno, usar sus numerosos gadgets (gafas infrarrojas, detector cardíaco, etc.) para burlar la vigilancia de los guardias, todo ha sido diseñado para reforzar la inmersión.
Por supuesto, será totalmente posible, e incluso en ocasiones necesario, hacer uso de la fuerza, pero tenlo bien claro: todas tus decisiones tendrán repercusiones en la historia. En un registro similar, la interactividad con el entorno o la inteligencia artificial de los soldados enemigos no dejarán de impresionarte. Sin mencionar la realización gráfica espléndida (los efectos de lluvia, las expresiones faciales) o la narración digna de una película hollywoodense, todo ello subrayado por una banda sonora explosiva compuesta por Harry Gregson-Williams (The Rock, Enemigo Público).