Hanzo ha sido llamado de muchas maneras a lo largo de su larga y rica vida: maestro, instructor, monstruo.
Su equipo ganó el Torneo Luz de Luna hace veintidós años gracias a una velocidad legendaria y una astucia infame.
Demostró todas estas cualidades en el Imperio del Sol, pero añadió otra más: la traición; por primera y única vez, un shinobi de Kagejima decidió quedarse con la Corte del Sol.