Inspirado en el universo del videojuego Northgard, Northgard: Tierras Inexploradas es un juego de conquista y exploración ambientado en la época vikinga. Cada jugador controla un clan vikingo y busca ganar acumulando gloria de diversas maneras o controlando los territorios más codiciados de este nuevo continente.
El juego privilegia reglas y mecanismos simplificados, ofreciendo un ritmo de juego rápido y fluido. En cada turno, los jugadores alternan sus acciones para adaptar sus estrategias a los movimientos de sus adversarios y a la expansión del tablero. La fama (o puntos) se obtiene explorando, combatiendo y controlando y desarrollando territorios. Las diferentes acciones correspondientes se realizan gracias a las cartas en mano. Al final de cada turno, los jugadores deben elegir una nueva carta para mejorar su mazo personal, a medida que sus clanes desarrollan nuevas tácticas y tecnologías.
La conquista de Northgard también exige una gestión astuta de los recursos para construir nuevos edificios, mejorar la eficacia de sus guerreros, optimizar su mano de cartas y perfeccionar las especificidades de su clan. La fase invernal complica la gestión, ya que es necesario alimentar a las unidades para mantenerlas saludables y felices.
El ritmo de la partida lo determinan los jugadores: termina después de siete turnos, pero puede interrumpirse en cualquier momento si uno de ellos controla tres territorios cerrados que albergan ciertos tipos de edificios.