Zap nació en la familia real de los dragones...
... del agua, pero un maremoto lo arrastró hasta un océano lejano, donde fue criado por anguilas eléctricas. Al crecer, mostró todos sus talentos e incluso creó un arnés de oro que le permite beneficiarse de una carga eléctrica sin fin y enviar descargas a gran distancia.
Zap también demostró ser un corredor hábil, superando en velocidad a casi todos, excepto a los delfines, que siempre disfrutan competir con él.
Pero la corriente eléctrica que Zap arrastra a su paso siempre recuerda de quién se trata. Zap se ha convertido en un verdadero defensor de los mares y de las Tierras del Cielo.