Prism Break fue en su día un temible Gólem de Roca que no gustaba de ser molestado.
Luego, un derrumbe accidental lo dejó sepultado bajo tierra. Cien años después, una expedición minera en busca de joyas valiosas lo descubrió por casualidad con un golpe de pico bien dado, algo de lo que Prism Break no habla.
Tras 100 años de soledad, descubrió que la presión de la tierra lo había transformado emocional y físicamente, convirtiendo sus brazos rocosos y toscos en increíbles gemas dotadas de una energía poderosa.
Agradecido por ser liberado de su prisión terrenal, Prism Break decidió aprovechar sus nuevas habilidades y se dedicó a la protección de las Tierras Celestes.