Estados Unidos tiene presencia militar en dos de cada tres países del mundo.
Un grupo de Estados rebeldes ha decidido acabar con esto lanzando un ultimátum, la Blacklist: una terrible cuenta atrás que anuncia una escalada de ataques terroristas contra los intereses estadounidenses.
Hay millones de vidas en juego y solo Echelon 4 es capaz de detenerlos.
Dirigida por Sam Fischer, el mejor de los agentes secretos, esta nueva unidad clandestina solo responde ante el presidente de Estados Unidos.
Por encima de la ley y equipada con las tecnologías más avanzadas, Sam y su equipo deben hacer todo lo posible por encontrar a los terroristas y detener la cuenta atrás antes de que sea demasiado tarde.
A situaciones extremas, medidas extremas. Para detener la cuenta atrás de la Blacklist, Sam tiene autorización para matar durante las misiones. Pero no solo eso.
Como único agente secreto cuyas acciones están por encima de la ley, ahora utiliza métodos de interrogatorio despiadados para obtener información crucial y evitar el próximo ataque.
Persiguiendo a los terroristas hasta los rincones más remotos del planeta, Sam se embarca en una trepidante carrera contrarreloj para descubrir quién se esconde tras la Blacklist.
Con un mandato directo del presidente de Estados Unidos, Sam ha formado personalmente la nueva unidad Echelon 4. Su equipo, sus decisiones.
Si Anna «Grim» Grimsdottir sigue encargándose de la logística de las operaciones, ahora se le han unido el agente de la CIA Isaac Briggs, que proporciona apoyo sobre el terreno, y el hacker Charlie Cole.
Gracias al Paladin, un avión furtivo equipado con las tecnologías más avanzadas, Echelon 4 es un equipo muy móvil capaz de intervenir en cualquier lugar del planeta en tan solo unas horas.