En tiempos remotos, el rey Gradlon hizo erigir la magnífica ciudad de Ys para su hija Dahut.
Grandes diques protegían la ciudad de las olas violentas.
Dahut decidió hacer de Ys el lugar más poderoso de Bretaña; así, envió dragones para apoderarse de barcos mercantes cargados de joyas que navegaban en alta mar... Los jugadores encarnan a príncipes-comerciantes de Ys.
Usando hábilmente su red de corredores, especulan con la compra de piedras preciosas, acumulando así oro (representado por los puntos de victoria).
Al final de la partida, el vencedor es el jugador que ha acumulado más oro.